sábado

Una silla en el mar

¡Qué no puedo! ¡Qué no quiero! Siento que me desespero. Y ya a la salida del alba una respuesta a mis deseos sigo sin encontrar. ¿Qué busco? ¿Qué encuentro? ¿Por qué no me contento? Y en este gran desespero me sumo, cual pez en el agua, en ese océano de grandes almas. Almas muertas, almas vivas o almas muertas en vida.

Un cúmulo de sensaciones, ¿eso somos? ¿eso tenemos? No lo sé, no me importa!

Mentira, todo mentira, tú sabes como yo se que nunca podría dejar de mirar otro amanecer.

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